Hay una conversación que siempre llega cuando una familia ya ha encontrado la casa que le gusta. Después de recorrer el jardín, imaginar dónde irá la mesa del comedor y decidir cuál será la habitación de cada hijo, aparece una pregunta inevitable. ¿Y cuánto cuesta vivir aquí? Es una buena pregunta. Porque el precio de compra es solo una parte de la decisión. Lo verdaderamente importante...